Una lleva media vida cambiando de iPhone, aprendiendo dónde ha escondido Apple los ajustes y acostumbrándose a que cada año desaparezca algo que funcionaba perfectamente. Pero lo de la eSIM empieza a parecerme una provocación personal. Ahora resulta que mi tarjeta SIM, esa pequeña pieza de plástico que ha sobrevivido a tantos teléfonos, también tiene los días contados.
El iPhone Air y el iPhone Duo apuestan por la eSIM. Y eso qué significa? Pues que ya no hay que introducir ninguna tarjeta en el teléfono. Tu número se instala digitalmente, como quien descarga una aplicación. Escaneas un código QR, sigues unos pasos y listo. Bienvenida al futuro, aunque todavía estés intentando recordar dónde guardaste el código PUK… Yo no lo se…
Reconozco que tiene ventajas. Puedes llevar varios números en el mismo iPhone, separar el trabajo de tu vida personal y contratar una línea de datos cuando viajas sin tener que buscar una tienda de telefonía en mitad de tus vacaciones. También es más difícil que alguien pueda quitarte la SIM si te roban el teléfono. Pero lo principal, para mi, es que al tener más espacio en el móvil, la batería puede ser más grande…
Todo parece precioso, muy Apple y muy minimalista hasta que llegan los inconvenientes… Para utilizarla necesitas que tu operador sea compatible y, cuando cambias de teléfono, transferir tu número puede convertirse en una pequeña aventura tecnológica. Ya no vale eso de sacar la tarjeta del móvil viejo, introducirla en el nuevo y sentirte una persona resolutiva. Ahora dependes de aplicaciones, códigos QR y procesos de activación que, como fallen, pueden convertirte en una mujer incomunicada en pleno siglo XXI… Y aquí es donde me entra la ironía, ya que Apple lleva años diciéndonos que quiere simplificarnos la vida, pero cada vez que presenta algo nuevo parece que necesitamos un máster para seguir utilizando un teléfono.
Entiendo perfectamente hacia dónde vamos, porque la eSIM es verdaderamente cómoda, ocupa menos espacio y tiene muchísimo sentido. Pero también sé que no todo el mundo quiere vivir permanentemente conectado a un proceso de configuración. Apple, cariño, bastante tengo ya con elegir entre el iPhone Air y el iPhone Duo como para que ahora también me hagas opositar para tener línea telefónica.







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