Hay días en los que miro el catálogo de los MacBooks, iMac o cualquier ordenador de Apple y me entran ganas de pedir cita con un ingeniero. Tenemos para elegir ordenadores con chips M1, M2, M3, M4, M5 y M6… Y luego están los Pro, Max y Ultra. La cosa es que yo solo quiero un Mac para poder trabajar, no sacarme una ingeniería informática antes de pasar por caja.
Pero como Apple tiene esa maravillosa capacidad de convertir algo relativamente sencillo en una decisión que parece de vida o muerte, voy a explicarlo para quienes no tenemos intención de estudiar arquitectura de procesadores antes de comprar un ordenador.
Empecemos por lo básico. ¿Qué son los chips M? Son el cerebro de los Mac. Los procesadores que Apple diseña para que sus ordenadores funcionen. En 2020 llegó el M1 y Apple decidió dejar atrás Intel. Fue un cambio importante ya que estos chips dotan al MacBook de más potencia, según dicen, consume mucho menos y le dan una autonomía que hace que muchos nos preguntáramos por qué Apple no lo habían hecho antes.
Después llegaron los M2, M3, M4, M5 y ahora el M6. Cada generación mejora la anterior en velocidad, gráficos, eficiencia y capacidades de inteligencia artificial.
Cuanto mayor es el número, más moderna es la tecnología que hay dentro. Aunque eso no significa que necesites el último para consultar el correo y escribir cuatro documentos.
Yo tengo un MacBook Air M3 y voy servida para mi día a día… Cuando lo cambie no será por falta de potencia y sí por ciclos de batería, seguramente…
¿Y qué demonios significan Pro, Max y Ultra? Reconozco que aquí Apple empieza a complicarnos la existencia… Voy a tratar de explicarlo lo más sencillo posible para que lo entendáis:
- El Chip M (1,2,3,4,5 y 6) es el modelo básico. Perfecto para trabajar, navegar, escribir y hacer prácticamente todo lo que hacemos la mayoría.
- El M Pro tiene más potencia para quienes trabajan con tareas exigentes.
- El M Max está pensado para profesionales que necesitan mucho músculo gráfico.
- El M Ultra tiene una potencia descomunal para trabajos realmente profesionales.
Mi consejo real es que no te dejes seducir por los números. Un M5 o un M4 puede ser más que suficiente para muchísimas personas, aunque Apple ya esté enseñándonos las maravillas del M6. Porque seamos sinceros, no necesitamos un chip capaz de mover media NASA para abrir Safari, escribir un artículo y tener veinte pestañas abiertas mientras fingimos que estamos organizando nuestra vida.
Apple seguirá presentando generaciones cada vez más potentes. Y nosotros seguiremos mirando el catálogo pensando que quizá necesitamos cambiar de Mac.
El problema no es la tecnología. Es nuestro autocontrol. Y Apple lo sabe perfectamente.







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