La verdad es que a mi edad nunca imaginé que tendría que hacer ciertas cosas como aprender a usar TikTok, entender por qué alguien quiere un teléfono que cuesta más que mi primer coche o descubrir que un adolescente puede pasar seis horas mirando una pantalla y después decir tranquilamente que hoy casi no ha usado el móvil.
Por suerte, Apple tiene una solución para esto. Se llama En familia y, bien configurada, permite controlar el tiempo que tus hijos pasan con el iPhone, limitar aplicaciones, restringir contenidos y hasta aprobar determinadas descargas. Es decir, una especie de central de control parental, pero sin tener que perseguir a nadie por toda la casa con el cargador en la mano.
Y sí, funciona bastante bien. Aunque hay una pequeña pega: no consigue que tu hijo entienda por qué tiene que dejar el móvil. Para eso todavía no existe ninguna actualización de iOS.
Lo primero que tienes que hacer, es crear tu pequeño imperio familiar. En tu iPhone entra en Ajustes > tu nombre > Familia. Desde ahí puedes crear o gestionar tu grupo de En familia y añadir las cuentas de Apple de tus hijos. Cada miembro mantiene su propia cuenta, pero tú puedes gestionar determinados aspectos de sus dispositivos.
Una vez que tus hijos forman parte de la familia, llega la parte divertida. Bueno, divertida para ti. Para ellos, probablemente será el principio del fin.
Entra en Tiempo de uso de su perfil y ve a:
Ajustes > Tiempo de uso > nombre de tu hijo o hija
Apple permite gestionar desde tu propio dispositivo diferentes aspectos del uso que hace el menor del iPhone. Puedes consultar su actividad, establecer límites y programar determinados horarios.
Y aquí es donde empiezas a descubrir cosas que quizá preferirías no saber. Por ejemplo, que Instagram ha sido utilizado durante dos horas y media. Que YouTube lleva otras tres. Y que cuando dice que está haciendo los deberes, realmente se trata de una investigación científica de 47 minutos sobre vídeos de gatos.
Dentro de Tiempo de uso puedes establecer Límites de aplicaciones, tanto para categorías completas como para aplicaciones concretas.
Puedes decidir, por ejemplo, que determinadas aplicaciones tengan una hora diaria. Cuando se alcanza el límite, el iPhone restringe su uso y el menor puede solicitar más tiempo. Esa solicitud puede llegar al adulto para que decida si se concede o se rechaza.
Aquí recomiendo una técnica muy madura y tecnológica: No responder inmediatamente. Deja que la solicitud repose unos minutos.
Es exactamente lo mismo que hacemos los adultos cuando recibimos un correo que empieza por «URGENTE«.
Otra función especialmente útil es Tiempo de inactividad. Puedes establecer determinadas horas en las que las aplicaciones y notificaciones quedan bloqueadas, dejando disponibles únicamente las llamadas y las aplicaciones que hayas permitido. También puedes establecer horarios diferentes según los días de la semana.
Por ejemplo:
De lunes a jueves: durante la noche, móvil prácticamente fuera de servicio.
Viernes y sábado: un poco más de libertad.
Domingo: volvemos a la realidad porque el lunes existe y nadie sabe por qué.
Esto tiene una ventaja enorme, ya que no tienes que repetir 14 veces que deje el móvil. El propio iPhone se convierte en tu portavoz. Y eso, después de cierta edad, se agradece muchísimo.
Si además quieres evitar que aparezca una nueva aplicación cada vez que tu hijo descubre algo en TikTok, puedes utilizar las restricciones de contenido y privacidad.
Desde Tiempo de uso > nombre del menor > Restricciones de contenido y privacidad puedes controlar, entre otras cosas, la instalación y eliminación de aplicaciones y las compras dentro de las aplicaciones.
Y puedes activar Solicitar la compra, de manera que determinadas compras o descargas requieran tu aprobación.
Porque una cosa es que tengan un iPhone. Y otra muy distinta es que tengan una tarjeta de crédito con patas.
Apple permite establecer restricciones relacionadas con la edad para aplicaciones, películas, programas de televisión, libros y otros contenidos. También puedes controlar determinadas categorías de contenido web.
Esto resulta especialmente interesante porque el móvil deja de ser simplemente un dispositivo al que le pones un límite de dos horas y pasa a tener unas reglas adaptadas a la edad del menor. Y aquí Apple se pone bastante seria.
En familia sirve para poner límites y ayudarte a gestionar el uso del dispositivo. No para convertirte en la policía secreta de tu propia casa.
Aunque reconozcamos que la posibilidad de bloquear Instagram a distancia tiene un cierto encanto. Sobre todo cuando escuchas por cuarta vez:
«Mamá, si solo llevo cinco minutos con el móvil».
Y tú ya sabes que el iPhone acaba de demostrar científicamente que esos cinco minutos duran exactamente dos horas y diecisiete minutos.
La tecnología avanza. Los adolescentes también. Las madres, mientras tanto, seguimos intentando averiguar dónde está el cargador. Y eso sí que debería venir incluido en En familia.







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