Hay una frase que últimamente da bastante miedo y es que últimamente hay mucha gente preguntando si realmente has escrito pidiendo dinero.
WhatsApp está siendo objeto de una campaña de ataques que afecta a determinadas cuentas utilizadas en iPhone. En algunos casos detectados, los atacantes consiguen utilizar una cuenta de WhatsApp sin autorización y enviar mensajes a los contactos de la víctima. El objetivo, como casi siempre en estos casos, no es descubrir nuestro profundo historial de conversaciones sobre qué cenamos el martes. Es bastante más aburrido. Lo que pretenden es suplantarnos para intentar estafar a nuestros contactos.
Y aquí viene la parte que me preocupa especialmente, ya que algunas de estas campañas están relacionadas con vulnerabilidades que pueden aprovecharse sin que el usuario haga necesariamente clic en un enlace sospechoso.
Sí, queridos amigos. Hemos llegado al punto en el que incluso recibir una foto puede convertirse en una mala idea si tienes el iPhone abandonado en una versión antigua de iOS.
Se ha relacionado una de estas campañas con la vulnerabilidad CVE-2025-43300, un fallo que afectaba al procesamiento de determinadas imágenes en versiones antiguas de iOS. Posteriormente, otra vulnerabilidad relacionada con WhatsApp —CVE-2025-55177— habría podido utilizarse para acceder a la sesión de la aplicación.
Traducido al idioma que hablamos los seres humanos quiere decir que un iPhone que lleva demasiado tiempo sin actualizarse puede convertirse en una puerta de entrada. La solución es muy sencilla: ACTUALIZA. Te lo puedo decir más alto, pero no más claro. No lo hagas mañana. Hazlo en cuanto tengas WiFi. Hazlo ahora.
Las versiones corregidas de iOS solucionan la vulnerabilidad que permitía este tipo de explotación. Por eso, si tienes un iPhone antiguo que todavía recibe actualizaciones, conviene instalar la última versión disponible para ese dispositivo.
Puedes comprobarlo en:
Ajustes → General → Actualización de software.
Y si aparece una actualización pendiente, dale.
Cómo sé si me han robado WhatsApp?. Aquí viene lo complicado. No vas a recibir una notificación diciéndote que alguien está utilizando tu WhatsApp, pero algunas señales clave son: desconexiones o reconexiones extrañas, actividad que no reconoces y contactos que reciben mensajes que tú no has enviado.
Si alguien te dice que ha recibido un mensaje tuyo pidiéndole dinero y tú no tienes absolutamente ninguna idea de qué está hablando, empieza a sospechar.
Hay tres cosas que deberías hacer hoy
1. Actualiza iOS. Es la primera y más importante.
Ve a Ajustes → General → Actualización de software y comprueba que tu iPhone esté actualizado.
No solamente por WhatsApp. Mantener iOS actualizado es una de las medidas fundamentales para corregir vulnerabilidades de seguridad.
2. Activa la verificación en dos pasos de WhatsApp. En WhatsApp entra en:
Configuración → Cuenta → Verificación en dos pasos → Activar.
WhatsApp recomienda esta capa adicional de seguridad y, además, recientemente ha anunciado mejoras para hacer esta protección más robusta.
Aunque alguien consiga nuestro código de registro, tendrá que superar una segunda barrera.
Pero si vivimos en Internet, quizá no sea mala idea poner dos.
3. Mira los dispositivos vinculados. En WhatsApp entra en:
Configuración → Dispositivos vinculados.
Ahí puedes comprobar dónde está abierta tu cuenta y cerrar cualquier sesión que no reconozcas. WhatsApp recomienda revisar periódicamente estos dispositivos.
Si aparece algo que no te suena, fuera. Sin negociar. Fuera.
Si recibes un código de verificación de WhatsApp que no has solicitado, no se lo des a nadie. Ni a un supuesto técnico. Ni a un supuesto amigo. Ni a alguien que te diga que se ha equivocado y que necesita que se lo reenvíes. Ni a tu primo.
WhatsApp deja claro que ese código es necesario para registrar el número y que no debes compartirlo con otras personas.
Lo primero: tranquilidad. WhatsApp dispone de un procedimiento para recuperar una cuenta comprometida. La recuperación pasa por volver a registrar el número utilizando el código de seis dígitos recibido en el teléfono.
Después, revisa los dispositivos vinculados, activa la verificación en dos pasos y avisa a tus contactos.
Porque el ciberdelincuente no necesita conocerte demasiado. Solo necesita saber que tienes una madre, una pareja, un hermano o varios amigos dispuestos a ayudarte..
Si te han robado la cuenta, no hace falta entrar en pánico y borrar WhatsApp de la vida. Pero sí conviene asumir que nuestro móvil ya no es simplemente el aparato donde tenemos WhatsApp, Instagram y 47 fotos idénticas de nuestra pareja haciendo el indio en la piscina sobre un unicornio gigante. Es un dispositivo conectado permanentemente a Internet y, por tanto, necesita mantenimiento.
Actualiza iOS. Actualiza WhatsApp. Activa la verificación en dos pasos. Revisa los dispositivos vinculados. Y, sobre todo, no compartas códigos de verificación.
Porque después de tantos años utilizando tecnología, creo que ya hemos aprendido una cosa: Si alguien te escribe diciendo “pásame el código que te acaba de llegar”, probablemente no está intentando ayudarte. Está intentando entrar. Y esta vez, mejor que la puerta esté cerrada.







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