Hay algo profundamente sospechoso en lo que Apple ha hecho últimamente. No hablo de chips, ni de potencia, ni de benchmarks. Hablo de algo mucho más serio: el color azul.
Porque una cosa es que Apple presente productos nuevos. Estamos acostumbrados. Otra muy distinta es que presente varios productos que me planteo comprar especialmente por el color…
Apple ha decidido que este año mi estabilidad financiera penda de un hilo cromático.
Los necesito en mi vida
Primero aparecieron el iPhone Air, el iPhone 17 Pro y el iPhone 17 en distintos tipos de azul, y todos preciosos. Si pudiera, me los compraría todos… aunque reconozco que el azul del Air es quizás el que más me gusta… Pero como casi todos sabéis, me he comprado el iPhone 17 Pro por motivos principalmente de bateria y de eSIM… Seguramente si volviera hacia atrás cambiaría de opinión, porque el iPhone Air es un dispositivo con un diseño especial… y un color azul precioso. Un azul Apple que parece diseñado por un equipo de científicos especializados en debilitar voluntades humanas… especialmente la mía…
Y después de eso, va Apple y presenta el iPad Air m4… Y también en azul… Yo tengo el iPad Pro M4 en plata, pero el Air es muy bonito en azul… Y el iPad Air va más conmigo que el iPad Pro… A ver si consigo aguantar!
Aquí ya empezamos a hablar de conspiración organizada. Porque uno podría comprar el iPhone azul y mantenerse firme con el iPad. Pero no. Ahora la tablet también entra en la ecuación estética. Y claro, tener un iPhone azul y un iPad de otro color sería prácticamente un atentado contra la armonía visual del escritorio.
Apple lo sabe. Y cuando pensabas que la cosa no podía empeorar, aparece el tercer golpe. El MacBook Air M5 Azul…
En ese momento ya no estamos hablando de tecnología. Estamos hablando de coordinación psicológica de alto nivel. Apple ha diseñado un ecosistema que no solo funciona bien, sino que además combina perfectamente en la mesa del salón. Y eso es mucho más peligroso que cualquier especificación técnica.
Porque ahora el problema ya no es si necesito el dispositivo. El problema es que quedaría increíble junto a los otros dos.
Y así es como Apple destruye tu cuenta bancaria sin que te des cuenta. No con innovación radical. No con funciones revolucionarias. No con promesas imposibles. Con un color. Un azul precioso. Un azul elegante. Un azul que te hace pensar que quizá podrías vender algún órgano que no estés usando demasiado.
La gente cree que Apple vende tecnología. Qué inocencia. Apple vende algo mucho más poderoso y es la sensación de que todo en tu escritorio debería quedar perfecto.
Y ahora mismo mi escritorio imaginario tiene un problema. Es completamente azul. Mi cuenta corriente, en cambio, está empezando a ponerse roja con solo pensarlo…








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