Cuando el Maestro Steve Jobs creó el primer iPhone de la historia, allá por el 2007, pensó que había algo que sobraba en su diseño minimalista: la ranura de la tarjeta SIM.
Las compañías telefónicas, a excepción de Verizone, y su propia gente de Apple se negaron a creer y a aceptar el hecho de que la tarjeta SIM fuese a ser eliminada en un futuro y obligaron a Jobs a crear un espacio físico para albergarla… eso sí, la hizo más pesqueña de lo normal, nanoSIM, para que el “agujero” no fuese tan grande y el lateral del teléfono estuviese lo más “limpio” posible.
Ahora es «obligatorio» su uso en el iPhone Air a nivel mundial y en los iPhone 17 y iPhone 17 Pro en Estados Unidos, Canadá y Mejico.
Ya era obligatorio en USA desde que se presentó el iPhone 14 y su familia. No tenían el agujero para tarjeta que tanto odiaba Jobs, en ese país, pero este año esa decisión ha llegado al resto del mundo con el iPhone Air… aunque algunas compañías aún no están preparadas.
La eSIM era lo que Jobs quería y ahora es posible
Como opinión personal, dejaré claro que mi pensamiento y el de Steve Jobs es parecido, que la bandeja de la SIM me parece que afea la estética del lateral del iPhone… aunque reconozco la tarjeta SIM física puede llegar a ser muy cómoda y fácil de usar, especialmente para un determinado sector de la población que está acostumbrada a lo físico, a lo palpable, o para los que cambiamos mucho de teléfono.

La gran mayoría de la empresas de telefonía móvil que hay actualmente en España, te dan la posibilidad de usar una SIM electrónica a coste 0 o a muy bajo coste, y el cambio es muy sencillo de realizar, pero aún no estamos preparados…








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